|
21-05-2009 Vivienda
- El material forma parte del inventario de la Fundación DOCOMOMO Ibérico y recoge ejemplos de viviendas colectivas y unifamiliares construidas en enclaves urbanos y rurales
21 de mayo de 2009.- A partir de la década de los 20 la arquitectura moderna llegó a todos los rincones de España a través de la vivienda. Conscientes de la necesidad de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, los arquitectos del Movimiento Moderno recurrieron a nuevas tecnologías constructivas para introducir parámetros de higiene, ventilación y soleamiento en las viviendas, convertidas en auténticos escaparates de una nueva estética. El Ministerio de Vivienda expone ahora fotografías y maquetas de un centenar de ejemplos de gran valor construidos bajo esas premisas en lugares tan dispares como Vigo, Córdoba, Valencia, Madrid o Barcelona entre 1925 y 1965.
La muestra La vivienda del movimiento moderno. 1925-1965. Registro DOCOMOMO Ibérico se inaugura hoy en la sala Arquerías de Nuevos Ministerios, donde estará instalada hasta el 28 de junio.
El material que se exhibe es una selección de las obras más destacadas del registro de la vivienda de la Fundación DOCOMOMO Ibérico, dedicada a catalogar el patrimonio del siglo XX; y recoge ejemplos tanto de viviendas colectivas como unifamiliares, ya sea levantadas en medios urbanos o rurales.
Agrupadas en tres grandes temáticas -vivienda y territorio, vivienda y ciudad, y la vivienda unifamiliar-, las obras reflejan cómo la vivienda se convirtió en portavoz de la modernidad y en el punto de partida de una auténtica revolución en la concepción de la arquitectura.
Un recorrido por la exposición, de la que es comisaria Susana Landrove, permite ver cómo el trabajo realizado en el campo de la vivienda empezó a dotar a la arquitectura española del prestigio internacional del que hoy goza.
El Movimiento Moderno
En el siglo XX y una vez diseñadas las grandes avenidas de la ciudad decimonónica, sus hitos y sus calles, la vivienda dejó de ser el vacío a completar para situarse en el centro de la mirada del arquitecto y de la sociedad. Eran años de escasez de viviendas y en los que se hacía necesario mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. Se introdujo entonces la lógica de la producción industrial en el ámbito doméstico, desaparecieron las zonas oscuras de la vivienda y se alteraron los hábitos del individuo.
A través de la vivienda, el proyecto moderno alcanzó a la ciudad entera y se abordaron nuevos modelos de configuración urbana: la ciudad jardín, el bloque, la ordenación abierta y un largo etcétera mediante el que se replanteó la relación con la naturaleza y el espacio público.
La vivienda se desarrolló en ocasiones sobre territorios vírgenes de edificación, configurando nuevos barrios; y en otras, se insertó en la trama existente reinterpretando sus formas y supliendo carencias de la ciudad.
La sala Arquerías, en el número 67 del Paseo de la Castellana, permanece abierta de martes a sábado en horario de 10.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 21.00 horas; y los domingos, de 10.00 a 14.00 horas

Los más leídos de esta sección:
|