
El problema
Pagaste una web. Sale bien en Google. La gente entra, mira, y… se va. Porque tenía una pregunta («¿tenéis este modelo?», «¿cuánto cuesta la primera visita?», «¿hacéis envíos a Motril?») y en tu web no había nadie para contestarla en ese momento. El formulario de contacto lo rellenan cuatro; el resto abre la siguiente pestaña.
Vivimos en una sociedad que lo quiere todo ya. Y esto no es solo cosa de WhatsApp: tu web es el sitio donde más gente te pregunta y donde menos contestas.
Cuánto te cuesta al mes
Mira en tus estadísticas cuántas visitas tienes al mes. Pongamos 600. Si solo 3 de cada 100 te preguntan algo y el 40 % de ellos se va sin respuesta, son unas 7 conversaciones perdidas al mes. Con un ticket de 300 € (un vehículo no, pero una reforma, un tratamiento o un curso sí), son unos 2.000 € al mes. Y con un ticket de 15.000 € basta con perder una consulta al trimestre para que duela.
Las opciones que existen
- Un chat con una persona detrás. Perfecto en horario de oficina; fuera de él, un «le contestaremos en breve» que no sirve.
- Un chat genérico de esos que responden «¿en qué puedo ayudarte?» y luego piden el correo. El cliente lo detecta a la segunda frase.
- Un agente que responde con tus datos reales. Consulta tu catálogo, tu stock o tu agenda en cada pregunta, contesta con tus condiciones oficiales y, si no tiene el dato, lo dice y pasa la conversación a una persona con todo anotado. En la web y, si quieres, también en el teléfono.
Lo que haría yo
Primero, un examen. Antes de poner un agente delante de tus clientes lo pruebo con preguntas reales de tu negocio. En un concesionario de Granada fueron 79 preguntas de clientes de verdad: respondió bien 53, derivó 26 a un comercial y no se inventó ninguna. Ese último número es el único que me importaba: un asistente que se inventa un precio no ahorra trabajo, crea un problema.
Después, conectarlo a lo que ya usas (catálogo, agenda, programa de gestión) y añadir, si te cuadra, el asistente de voz para las llamadas que no puedes coger.
Mi solución: un agente de IA en tu web y en las llamadas
Responde en tiempo real con tu stock o tu agenda, cualifica al cliente y pasa el relevo a una persona cuando hay que decidir. Puedes probarlo tú mismo con datos ficticios.