
El problema
Vinieron una vez, quedaron contentos y no han vuelto. No porque se fueran a la competencia: porque nadie les ha vuelto a escribir en un año. El cliente que tuvo una revisión, un tratamiento, una reparación o un corte de pelo hace diez meses no se acuerda de ti a menos que se lo recuerdes. Y tu equipo no tiene tiempo de repasar la lista.
Cuánto te cuesta al mes
Un cliente que ya te conoce cuesta cinco veces menos de recuperar que uno nuevo de conseguir. Si tienes 400 clientes que llevan más de 8 meses sin venir y consigues que vuelva solo el 5 % con un mensaje bien hecho, son 20 clientes. A 80 € de media, 1.600 € al mes que ya estaban en tu base de datos. Sin anuncios.
Las opciones que existen
- El envío masivo de «te echamos de menos» con descuento. Barato y peligroso: sin consentimiento es ilegal, y con él suena a spam.
- Repasar la lista a mano. Nadie lo hace dos meses seguidos.
- Una lista automática cada mañana con los clientes a los que toca escribir según tu regla (6 meses sin venir, mantenimiento que caduca, revisión anual), con el mensaje ya preparado, personalizado y aprobado por ti. Una persona lo revisa y pulsa enviar. Solo a quien dio su consentimiento.
Lo que haría yo
Una regla por tipo de cliente y un panel donde cada mañana aparece a quién toca: «Pedro S., sin visita 8 meses, mensaje preparado». Tú decides si sale. En la clínica de Granada esto va conectado a la agenda: si el paciente responde, el mismo sistema le propone huecos reales. Nada de envíos masivos: uno a uno, revisado, con consentimiento.
Si vendes sobre todo por el boca a boca, esta es la pieza que más te cuadra: no busca clientes nuevos, cuida a los que ya tienes.
Mi solución: reactivación de clientes revisada por una persona
Cada mañana la lista y el mensaje; tú apruebas. Con consentimiento y conectada a tu agenda. Se monta como una automatización sencilla.