
La respuesta corta
Depende de lo que tenga que hacer, pero no te voy a dejar con un «depende». Estos son los precios orientativos que doy siempre, los mismos que tienes en la página del servicio:
- 0 €: el asistente de IA gratuito que Meta incluye desde 2026 en la app de WhatsApp Business. Responde con lo que tú le escribes a mano.
- Desde 200 €: respuestas automáticas y recordatorios. Mensaje de bienvenida, horario y ubicación, y el recordatorio de la cita 24 horas antes sobre tu agenda actual.
- Desde 1.000 €: un asistente conectado a tu agenda. Con IA o con botones, propone huecos reales, reserva cuando el cliente confirma, recuerda la cita y pasa la conversación a una persona cuando toca.
- Precio cerrado por fase: asistente, CRM y reactivación. Fichas de clientes, seguimiento, lista de espera y mensajes a quien lleva meses sin venir.
El soporte mensual es opcional. Y el precio cerrado de tu caso te lo doy después de la asesoría gratuita de 45 minutos, cuando ya sé qué hace falta de verdad y qué no.
De qué depende el precio
De tres cosas, sobre todo:
- Si lleva inteligencia artificial o botones. Con botones y respuestas fijas, el cliente elige entre opciones y el sistema responde siempre lo mismo: predecible y barato. Con IA entiende lo que el cliente escribe con sus palabras y responde solo con la información que tú has aprobado. Muchas veces se combinan: botones para lo sensible (citas, precios) e IA para las preguntas abiertas.
- A qué se conecta. No es lo mismo contestar el horario que mirar tu agenda real, encontrar un hueco y reservarlo. Cada conexión (Google Calendar, Outlook, tu programa de citas, tu CRM) hay que montarla y probarla.
- Cuántos flujos necesitas. Pedir cita es un flujo. Cambiarla, otro. La lista de espera, el seguimiento después de la visita o la reactivación de quien no vuelve son más. Se empieza por el que más te cuesta hoy y se amplía si compensa.
Hay una cuarta que casi nadie cuenta: el tipo de negocio. En salud (clínicas, dental, estética médica, fisioterapia, psicología y veterinaria), que la conversación lleve IA o vaya con botones no lo decide el presupuesto: depende de lo que analice tu DPD.
Qué te llevas en cada escalón
Gratis: el asistente de Meta
Te lo digo sin rodeos: si tu negocio es pequeño, tienes un solo canal y procesos simples, puede que te valga. Responde con el horario, los precios y el catálogo básico que tú le escribas.
Lo que no hace: no consulta tu agenda real, tu stock ni tu programa de gestión; solo funciona en WhatsApp, no en tu web ni en las llamadas; y no tiene reglas propias. Además, según la ayuda oficial de WhatsApp, las conversaciones pueden usarse para mejorar la IA de Meta, y en una clínica eso es un problema.
Si quieres probarlo, te regalo la guía paso a paso para configurarlo tú mismo. Y si ya lo activaste y contesta lo que quiere, lee esto antes de quitarlo.
Desde 200 €: recordatorios y respuestas automáticas
Es por donde empiezan casi todos los negocios con cita. Recordatorio 24 horas antes con botones para confirmar o cambiar la hora y, si nadie confirma, aviso a tu equipo. No necesita inteligencia artificial ni que cambies de agenda: reglas fijas, más baratas y predecibles. Si lo tuyo son los huecos vacíos, aquí hago la cuenta de lo que cuestan.
Desde 1.000 €: el asistente conectado a tu agenda
Es lo más habitual. Atiende en tu número de siempre, a cualquier hora, con la información que tú apruebas. Propone huecos reales, reserva solo cuando el cliente pulsa «Confirmar» y le recuerda la cita. Si le preguntan algo que no sabe, no se lo inventa: pide el dato mínimo y pasa la conversación a una persona de tu equipo, con el contexto anotado para que nadie empiece de cero.
Precio cerrado por fase: asistente, CRM y reactivación
Para cuando además quieres la ficha de cada cliente, la lista de espera que recoloca sola los huecos que se liberan y, cada mañana, la lista de clientes a los que toca escribir con el mensaje ya preparado para que lo apruebes. Se presupuesta por fases, cada una con su precio cerrado, y no pagas la siguiente fase hasta que la anterior funcione.
Un ejemplo real: la clínica cardiovascular
En una clínica cardiovascular de Granada, una sola persona atendía WhatsApp, teléfono y agenda. Muchas consultas llegaban fuera de horario, algunos tratamientos necesitan dos citas en días distintos y los pacientes que terminaban un tratamiento no recibían seguimiento.
Lo que se está montando es un asistente en el WhatsApp de la clínica que identifica al paciente, responde dudas administrativas sin IA, con respuestas fijas aprobadas por la clínica, y propone huecos reales de Google Calendar. Solo reserva cuando el paciente confirma. Si aparece una urgencia o una pregunta de medicación, para y avisa a una persona: no diagnostica ni opina. Va con un CRM propio, recordatorio 24 horas antes con confirmación y reactivación de quien lleva 6 meses sin venir.
Lo cuento aquí porque desmonta una idea muy extendida: que lo bueno es lo que más tecnología lleva. En esta clínica la conversación no lleva inteligencia artificial, y es justo lo que ese negocio necesitaba. El caso completo está en casos reales.
Lo que cuesta no tenerlo
Un precio solo no dice nada si no lo pones al lado de lo que se te escapa hoy. Un negocio típico atiende 50 de las 168 horas de la semana. Haz la cuenta con tus números: si no contestas a tiempo 10 mensajes o llamadas a la semana y de cada 10, 3 se van a otro sitio, son unos 13 clientes al mes. Si un cliente nuevo te deja de media 80 €, son unos 1.040 € al mes.
Con esos números de ejemplo, lo que se escapa en un mes es más o menos lo que cuesta el asistente. Con los tuyos la cuenta puede salir mejor o peor: en la calculadora de la portada puedes poner tus cifras, y en la asesoría lo calculamos con datos reales. Si no te compensa, también te lo digo.
Cómo se paga y cuánto tarda
- Precio cerrado antes de empezar. Una propuesta por fases con lo que hace cada pieza, qué queda bajo control humano y lo que cuesta.
- Por fases y sin permanencia. No pagas la siguiente fase hasta que la anterior funcione.
- Las cuentas, a tu nombre. WhatsApp, calendario, alojamiento y proveedores se crean a tu nombre. Al terminar te entrego las credenciales y no conservo accesos, salvo el soporte que acordemos por contrato.
- Pocas semanas. Un asistente de WhatsApp con agenda suele estar funcionando en pocas semanas: una para recoger tus respuestas y reglas, otra para montarlo y probarlo con datos ficticios, y la revisión de tu DPD antes de tocar un dato real.
Cinco preguntas para cualquier presupuesto que te den
Te sirven conmigo o con quien sea:
- ¿Mira mi agenda real o solo contesta texto? Si no ve los huecos libres, no puede dar cita.
- ¿Qué hace cuando no sabe la respuesta? La única respuesta buena es que no se lo inventa y avisa a una persona.
- ¿A nombre de quién quedan las cuentas y los datos? Al tuyo.
- ¿Quién revisa la protección de datos? Antes de tocar un dato real, tu DPD tiene que revisar el proyecto y dar el visto bueno.
- ¿Hay permanencia? Yo trabajo por fases y sin permanencia.
Mi solución: decirte qué escalón te hace falta
En la asesoría vemos cuántos mensajes se te escapan y qué tendría que hacer el asistente. Si te basta con el gratuito, te regalo la guía; si no, precio cerrado: desde 200 € los recordatorios y desde 1.000 € el asistente con agenda.