El problema
Tu desguace vende a quien viene a la nave y a los talleres de siempre. Y está bien. Pero las piezas que tienes no las tiene todo el mundo: el que busca justo esa pieza puede estar en Lugo o en Toulouse, y hoy no te compra porque no sabe si se la mandas, cuánto cuesta y qué pasa si no le vale.
Lo que suele haber es esto: la web tiene las banderitas de inglés y francés, pero al pulsarlas sale todo en español. En las redes pone «enviamos a toda Europa» y en la tienda no aparece ni un porte. Y cuando alguien escribe en inglés, el mensaje se queda sin contestar porque nadie del equipo se atreve.

Por dónde empezaría: lo aburrido
Antes de traducir nada, lo que hace que alguien de fuera te compre es que estas cuatro cosas estén escritas y claras:
- Cuánto cuesta el envío. Por tramos de peso o por zonas, pero un número. «Consúltenos» es un cliente perdido.
- Cuándo sale y cuánto tarda. «Si compras antes de las 14:00, sale hoy» vale más que cualquier anuncio.
- Qué pasa si la pieza no vale. Cuántos días hay, quién paga la vuelta y si se devuelve el dinero. Por escrito, no de palabra.
- Cómo embaláis. Una foto de un retrovisor bien protegido quita más miedo que diez frases.
| Lo que pregunta quien está lejos | Si no lo encuentra | Dónde debería estar |
|---|---|---|
| ¿Cuánto cuesta el envío a mi provincia? | Se va a otra tienda | En la ficha, antes de preguntar |
| ¿Cuándo sale y cuándo llega? | Escribe y espera | En la ficha y en el correo de confirmación |
| ¿Y si no me vale la pieza? | No compra | Condiciones de devolución por escrito |
| Do you ship to France? | Nadie contesta | Contestado en su idioma, al momento |
Ojo con lo que no controlas: Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla tienen sus impuestos y sus plazos, y fuera de la Unión Europea hay aduana. Eso no se promete: se dice que se mira caso por caso y se da el precio antes de cobrar.
Y después, el idioma
Aquí sí ayuda la IA, y mucho: contestar en el idioma en que te escriban sin que nadie de tu equipo sepa inglés ni francés. No es traducir la web entera el primer día; es que el que pregunta a las diez de la noche desde Francia reciba una respuesta correcta con el precio, el porte y el plazo.
Lo que yo pondría, por este orden:
- El asistente contesta en el idioma del cliente, con tus datos: stock real, portes y plazos. Lo que no esté confirmado, lo deja para ti.
- Las fichas de las piezas que más vendes, traducidas. Esas, no las mil.
- El correo de confirmación y el de «tu pedido ha salido», también en su idioma.
Lo que no haría: traducir la web entera con un botón automático y dejarla sin revisar. Una ficha mal traducida da peor imagen que una ficha en español.
Lo que vas a notar
No te prometo un porcentaje. Lo que pasa cuando esto se ordena es más concreto: dejan de llegar mensajes de «¿cuánto me cuesta el envío?», que son los que más tiempo comen, y el que compra desde lejos lo hace sin tener que hablar con nadie.
Si además vendes en portales y cada uno dice una cosa, eso lo conté en lo que pagas cada mes a los portales.
Mi solución: contestar a quien compra de lejos, en su idioma y con tus datos
El asistente responde en la web y en WhatsApp con tu stock, el porte y el plazo, en el idioma en que le escriban, y lo que no está confirmado te lo deja apuntado. Antes se dejan por escrito envíos, plazos y devoluciones.