¿Esto es legal con los datos de mis clientes?
Sí, si se hace bien. Trabajo con datos mínimos y accesos que quedan siempre a tu nombre, y antes de tocar un dato real, tu DPD (el de Protection Data, si vienes de su newsletter) revisa el proyecto, da el visto bueno y prepara el papeleo. Y en negocios sensibles como salud, según ese análisis se usa IA con las garantías que marque el DPD o flujos de botones que no dejan margen a interpretaciones.
¿Tengo que cambiar mi número de WhatsApp?
No necesariamente. Se puede trabajar con el que ya usas o, si prefieres separar lo personal del negocio, con un número dedicado. Te recomiendo lo que mejor encaje en tu caso; en clínicas suele ser un número propio de la consulta.
¿Siempre lleva inteligencia artificial?
No. Se puede hacer con IA, con botones y respuestas fijas sin IA, o combinando ambas. En salud (clínicas, dental, estética médica, fisioterapia, psicología y veterinaria) la elección depende de lo que analice tu DPD (Protection Data, si eres cliente suyo). En otros negocios muchas veces conviene la IA, y otras un sistema de reglas es más barato y predecible. Lo decidimos juntos en la asesoría.
¿Un programa interno a medida no es carísimo?
Antes sí. Hoy lo desarrollo apoyándome en IA, así que cuesta una fracción de lo que costaba, y queda hecho a cómo trabajáis en vez de adaptaros vosotros a un programa genérico. Se hace por fases: empiezas por la parte que más horas te quita.
Ya uso ChatGPT o Gemini y a veces se equivoca, ¿de qué sirve pagar por esto?
Casi siempre no es la herramienta, es cómo se le pregunta. No es lo mismo decirle "revísame esta ley" que subirle el PDF concreto y pedirle solo lo que ha cambiado desde la última versión: ahí sí acierta, y te ahorras leer 300 páginas. Parte de mi trabajo es enseñarte qué tareas delegar, cómo darle instrucciones claras y montar el sistema para que use bien tus documentos reales, no que improvise.
¿Podéis vigilar los precios de mi competencia?
Sí, es uno de los sistemas que monto. Cada mañana mira los precios que las tiendas que tú elijas tienen publicados en sus webs, los pone al lado de los tuyos, te dice en qué porcentaje estás por encima o por debajo de cada una y te avisa por WhatsApp de lo que se sale de tus reglas. Solo precios públicos, los mismos que ve cualquier cliente que entre en esa web: no se entra en la zona privada de nadie ni se copian sus fotos ni sus textos. La comparativa es para que tú decidas de puertas adentro, no para publicarla.
¿Cada cuánto mira los precios y qué pasa si la competencia cambia su web?
Normalmente una vez al día, y más veces si el margen lo justifica. Si una tienda rehace su web hay que ajustar la parte que la lee: eso entra en el mantenimiento y te aviso cuando ocurre. Y si un precio no se puede leer con seguridad, se marca como «sin dato» en vez de enseñarte un número equivocado.
¿Tengo que dejar mi agenda o mi programa de gestión?
No. La prioridad es conectar lo que ya usas: Google Calendar, Outlook, tu software de reservas, gestión o facturación. Solo si algo te limita te propongo alternativas.
Vendo sobre todo por el boca a boca, ¿me sirve?
Sí, pero por otro lado: no tanto para captar más clientes como para ahorrar horas. Programas internos y automatizaciones que quitan trabajo repetitivo y dejan más tiempo para atender a los clientes que ya tienes.
¿Quién es dueño de las cuentas y los datos?
Tú. Las cuentas de WhatsApp, calendario, alojamiento y proveedores se crean a tu nombre. Al terminar te entrego las credenciales y no conservo accesos, salvo el soporte que acordemos por contrato.
¿Qué pasa después de montarlo?
Reviso conversaciones, ajusto lo que el sistema sabe y ampliamos lo que demuestra valor. Tu equipo aprende a mantenerlo (cambiar horarios, precios, respuestas) sin depender de mí para todo.